Futura mamá!
La mujer envidiosa escucha lo que quiere para justificar su envidia, de pronto “adelgacé 3 kilos” se transforma en “adelgacé 13 kilos”. Lo lógico es la repregunta: “¿cuántos?”, pero no… la envidiosa prefiere no repreguntar (quizás en el fondo intuya que eligió escuchar mal) y enroscarse en pensamientos poco agradables.
Las mujeres envidiosas buscan con quién compartir. Siempre hay alguna envidiosa cerca con la cual repartir criticas.
Por lo general las mujeres envidiosas tienen amigas que se les parecen. No se si es porque les caen mejor, porque pueden hablar con libertad o simplemente las sienten inferiores (los envidiosos/as tienen problemas con su autoestima). A veces toman a una de punto, a veces a varias… y en el más enfermo de los casos todas se critican mutuamente. El único requisito es que la “damnificada” no se encuentre presente, motivo por el cual siempre la hacen a un lado. [si a usted no la/lo invitan nunca a las reuniones ya puede andar sabiendo por qué. Eso o usted es insoportable, en ese caso: hágase cargo!]
Temas urticantesLos temas capaces de generar la envidia femenina tienen que ver con el área en la que el sentimiento de fracaso (de la que envidia) sea más fuerte: puede ser la pareja (la otra tiene, yo no. Yo tengo, pero el hombre de “ella” es más compañero, amoroso, dedicado, lindo, musculoso, inteligente, tiene mejor trabajo, sabe hablar mejor, es más bondadoso, más flexible, más considerado que…), puede ser el trabajo o la posición que uno ocupa dentro de él, la belleza, el pelo, la delgadez, las curvas, la ropa, la casa, el sentido estético, la inteligencia, la facilidad para lograr cosas, la persistencia, los zapatos… cualquier nimiedad puede transformarse en un objeto de envidia.
Lo que sà es común es la exacerbada importancia que el grueso de las mujeres le da a su peso. El mayor o menor kilaje parece ser la chispa que aviva o apaga la envidia. Raro, pero cierto. La delgadez o la gordura parece ser uno de los parámetros más importantes a la hora de envidiar o ser envidiada.
Aun no queda del todo claro si son raÃces o ramas de la envidia, lo que sà se ve con claridad es que la competencia, la critica, el aislamiento (ahora le llaman bullying), la hipocresÃa, la separatividad, el boicot, el menosprecio, el odio, la maldad … tienen que ver con la envidia.
Atenti que no sólo son las mujeres las que utilizan estas técnicas de manipulación y sometimiento emocional (que enmascaran su fragilidad psÃquica) … hay muchos hombres con mentalidad femenina que usan el mismo modus operandi.
Tags: autoestima, cuestión de género?, envidia, mujeres, reflexiones
Meté tu cuchara