Los noticieros pasaron, de la plaza y el discurso de la sra K a informar sobre el granizo y el diluvio que se desató sobre Buenos Aires.
Esperemos que mañana Fernández (cualquiera de ellos) no diga que el cambio se produjo producto de un complot entre los medios y la gente de capital (que es como una isla maldita).
La realidad es cruel, en un momento sos noticia y en el siguiente minuto ya no. ¿Venganza divina o simple devenir?
Campo, gobierno y desabastecimiento tendrán que desensillar hasta que aclare.







