Futura mamá!
Hay realidades que desencantan, pero no dejan de ser realidades.
Generan tristezas, pero a la vez nos sitúan claramente en un espacio de salud mental.
Prefiero estar triste que vivir en un mundo de fantasÃas.
Aunque la esperanza es lo último que se pierde, hay que diferenciar esperanza de ilusión e ilusión de fantasÃa.
Valorar lo que se tiene es el camino más coherente para escapar de esa tristeza.
Tags: decepción, reflexiones, sentido común
Meté tu cuchara