Click, click, hurra!
Hoy no tengo ganas de escribir ningún post, ni leer blogs de amigos, ni parientes. No estoy interesada en las noticias del día, ni en cambiar el mundo. Hoy no tengo ganas de twittear, ni de agregar ninguna foto en flickr. Ni siquiera tengo ganas de linkear este post a ningún lado.
No se me canta.
Hay días y días ¿vieron?
Tags: Anécdotas, cuestión de género?, políticamente incorrecto, sentirCito: “Lo bueno de 2.0 es que antes eras un simple pelotudo, ahora que existen los tags podés ser un pelotudo con autoridad, eso es evolución.” @HostelColonial
Realmente creo que existe mucho de razón en esto. Y si bien la explosión del 2.0 nos acerca a un mundo lleno de relaciones, creación de contenidos, información y pensamiento divergente; también es cierto que nos abruma de una manera casi adictiva.
Entrar a un blog y perderse en la infinidad de links (enlaces), chusmear los feevys propios y ajenos, followear y ser followeado (en Twitter), generar y leer infinidad de comentarios, sentires, disyuntivas, buenas y malas noticias (personales y globales), conocer los gustos musicales (last.fm), vivir parte de la vida del otro a través de Flickr, Picasa, Podcast, You tube, viajar por el mundo a través de clics (Google Maps). Participar o crear redes sociales (Ning, Facebook, Tagged, Sonico), enviar tarjetas virtuales. Tener la agenda organizada y miles de archivos en la red (con igoogle), participar de la mayor enciclopedia “viviente” y “mutante” de la historia (Wikipedia), expresarte sin censuras y sin dueños (Wordpress, Blogger)… parecen ser algunas de las costumbres más arraigadas en los habitantes de la comunidad 2.0.
Mi relación como habitante del 2.0 es de ambivalencia: por momentos creo que es una herramienta fundamental de la vida(en el siglo XXI), pero me parece que generalmente todos hablan sin escuchar (o leer, en este caso). Por momentos me entusiasma la idea de generar movimientos sociales a través de estos recursos, pero a veces me da la sensación que la embriaguez tiene más peso que el compromiso.
Tags: Anécdotas, censura, experiencias, redes sociales, reflexiones, web 2.0Hoy no tengo ganas de hacer nada productivo; me tiraría a dormir la siesta, a ver alguna serie de las que me gustan (Lost, Numb3rs, Desperates housewife, Grey’s anatomy, Ghost whisperer ), lamentarme por las que ya no están (Medium, Justice y Sex & the city) o tomarme un capuchino con mucha crema en los jardines del Museo de Arte Decorativo.
Pero no se puede, hay que trabajar y cumplir con las obligaciones de la vida adulta.
Es lo que hay.
Tags: Anécdotas, confiterias, seriesEl 9 de marzo hay elecciones generales en España. Hay infinidad de noticias y opiniones al respecto y parece ser que el voto español en el exterior es muy importante.
Para aquellos que están en esta condición (de ser españoles fuera de España) les acerco un video muy didáctico (17 sílabas) que les dará una mano para comprender qué hacer con los sobres y papeletas que les ha llegado a casa.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Bs7Y_cS4HGA[/youtube]
Si fuera española, votaría por ZP. Me gusta lo que ha logrado en estos 4 años y tiene unas propuestas muy buenas. Si simpatizas con Zapatero no dejes de darte una vueltita por PAZ, eso si que es ser ingenioso no?
Tags: Anécdotas, campaña, video, voto, zp
Algunos somos, al decir de Alvy, “pirados informáticos” gente que se emociona frente a cada nuevo descubrimiento o implemento informático (o tecnológico).
No es que seamos locos, es que nos gusta sacar el máximo de provecho a las cosas que nos rodean (si son nuevas, mejor!).
Por lo general, estamos siempre investigando sobre algún nuevo programa o jugando con algún chiche nuevo, por eso nuestro tiempo para ciertas cosas se restringe al mínimo. Para gente como uno, que no gusta perder preciados minutos viendo qué se va a poner para ir a trabajar o para concurrir a cierta invitación ineludible… aquí van algunos tips (con tecnologías y redes incluidas).
Tags: Anécdotas, cámara digital, experiencias, geek, guardarropa, moda, tips
Y bue, tenía que pasar… para seguir con el tema del pelo, y para ir cortándola.
¿No les pasa que van a la peluquería y salen hechas unas diosas, se miran en cuanta vidriera, espejo o reflejo encuentran por allí? ¿No se ligan un montón de piropos?
Sí, cortarse el pelo o ir a la peluquería puede ser una experiencia gratificante, veamos:
La magia dura 1 o 2 días… hasta que se comete el sacrilegio de lavarse el pelo una misma.
Lo digo y lo afirmo: yo los observo detenidamente, trato de repetir paso por paso… pero no hay caso, mi vida es una historia de fracaso tras fracaso capilar.
Desde el lavado: que demora más de lo habitual, que hace un montón de espuma, que repiten la maniobra como tres veces, que avanzan y retroceden como en una estrategia estudiada.
El secado: siguiendo cada gesto, con pinzas idénticas, idéntico cepillo, similares maniobras de enrollado. Utilizando algunos de los productos (todos salen carísimos) como el acabado perfecto (liss control + de L’Oreal) o el Estimulante de rizos (de Tigi)
Inútil… el producto terminado nunca emula al de la peluquería.
Ayer Carla Bruni, hoy Mafalda… qué vida triste la de la mujer.
Tags: Anécdotas, cuestión de género?, experiencias, pelo, peluqueria, trampas